Líbano
Las aldeas cristianas fronterizas del sur de Líbano exigen al gobierno que garantice su seguridad y servicios básicos ante ataques y aislamiento.

El conjunto de aldeas cristianas fronterizas en el sur de Líbano emitió un comunicado expresando su profunda preocupación por los ataques continuos que sufren sus comunidades, los cuales han provocado víctimas civiles, daños materiales y un ambiente de miedo y aislamiento para quienes han decidido permanecer en sus tierras.
Señalaron que varias vías de acceso a estas aldeas están bloqueadas o presentan un alto riesgo, especialmente en el sector occidental, generando un aislamiento casi total que pone en peligro la seguridad de los habitantes y dificulta la llegada de ayuda y servicios esenciales.
Además de los daños severos a viviendas y propiedades, las aldeas fronterizas enfrentan una grave disminución en la atención sanitaria debido al cierre o mal funcionamiento de varios centros de salud y dispensarios.
El comunicado subraya que los habitantes de estas aldeas son ciudadanos libaneses con plenos derechos, y que corresponde al Estado libanés proteger sus vidas, garantizar su seguridad, preservar sus bienes y asegurarles una vida digna en su territorio.
En consecuencia, el conjunto de aldeas cristianas fronterizas solicita al gobierno libanés:
1. Asumir sus responsabilidades nacionales y constitucionales hacia las aldeas fronterizas y sus habitantes.
2. Actuar de inmediato para abrir corredores humanitarios y sanitarios seguros que permitan el acceso de ciudadanos, ayuda y equipos médicos y de socorro a las aldeas afectadas y aisladas.
3. Rehabilitar y reabrir los centros de salud y dispensarios en las aldeas fronterizas, proporcionando el equipamiento, medicamentos y personal médico necesarios.
4. Apoyar a los hospitales que atienden a los habitantes de las zonas fronterizas y facilitar que continúen brindando sus servicios en las condiciones actuales.
El comunicado concluye afirmando que los habitantes de estas aldeas mantienen firme su apego a su tierra, raíces e historia, pero que esta resistencia no puede sustituir el cumplimiento de las obligaciones estatales. Asimismo, advierte que la persistencia del silencio y la inacción frente a esta situación agrava la pérdida humana y nacional que afecta a esta región valiosa de Líbano.



