Líbano
La Unión de Trabajadoras Domésticas en Líbano reclama la abolición del sistema de kafala y mejores derechos laborales en el Día Mundial de las Trabajadoras Domésticas.

Con motivo del Día Mundial de las Trabajadoras Domésticas, la Unión de Trabajadoras Domésticas en Líbano, miembro de la Federación Nacional de Sindicatos de Trabajadores y Empleados en Líbano (FENASOL), expresó un saludo a todas las trabajadoras domésticas, especialmente a las migrantes, que continúan su lucha por la dignidad, la justicia y un trabajo decente frente a la discriminación y explotación.
El comunicado señaló que esta conmemoración se realiza en un contexto marcado por los efectos devastadores de la guerra que ha afectado a diversos grupos de trabajadores en Líbano, destacando que las trabajadoras domésticas migrantes se encuentran entre los sectores más vulnerables. Muchas han perdido sus empleos y fuentes de ingresos, enfrentando la desprotección social, el desplazamiento y la falta de amparo, en un marco donde persiste el sistema de kafala que limita su libertad y obstaculiza el goce de sus derechos básicos.
Durante el periodo de conflicto, la unidad legal de la Federación Nacional brindó asistencia directa a las trabajadoras domésticas migrantes, facilitando alojamiento individual para los casos de mayor riesgo y coordinando el traslado de trabajadoras desde zonas peligrosas o de desplazamiento hacia áreas más seguras. Además, ofreció asesoría legal, seguimiento de denuncias y defensa de derechos ante las autoridades competentes. Gracias a la solidaridad sindical internacional, la Federación amplió su apoyo humanitario a trabajadores y trabajadoras de diversas nacionalidades, con la colaboración de sindicatos aliados y la cooperación con organizaciones y asociaciones médicas especializadas, entre ellas Médicos Sin Fronteras. Miles de trabajadores se beneficiaron de estas iniciativas que incluyeron la entrega de raciones alimentarias, productos de limpieza, ropa, asistencia humanitaria variada, así como servicios médicos, medicamentos y apoyo sanitario urgente.
La experiencia subraya que la solidaridad sindical y humanitaria trasciende fronteras y nacionalidades, y que la protección de los trabajadores, en particular de los grupos más vulnerables, es una responsabilidad colectiva que requiere fortalecer la cooperación entre sindicatos, organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales y autoridades oficiales.
En esta fecha, la Unión reiteró su demanda de abolir completamente el sistema de kafala y reemplazarlo por un marco legal basado en los derechos humanos y el trabajo decente. Asimismo, solicitó la inclusión de las trabajadoras domésticas dentro del ámbito de la legislación laboral libanesa, garantizando el derecho a la organización sindical y a la negociación colectiva conforme a los convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). También pidió la ratificación del convenio 189 sobre trabajo decente para las trabajadoras y trabajadores domésticos, y del convenio 190 sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo laboral, además de fortalecer la protección social y el acceso a la justicia para todas las trabajadoras domésticas sin discriminación.
El comunicado concluyó afirmando que la lucha de las trabajadoras domésticas forma parte integral del movimiento sindical en la búsqueda de justicia social, igualdad y dignidad humana, con el lema: “No al kafala... Sí al trabajo decente, la libertad sindical y la justicia social. Gloria a la lucha de las trabajadoras domésticas”.



