Líbano
El ministro libanés de Exteriores destacó en el Parlamento francés que el diálogo es exclusivo del Estado y urgió a priorizar el alto al fuego.

El ministro de Relaciones Exteriores y de los Libaneses en el Exterior, Youssef Rjei, acompañado por el embajador de Líbano en Francia, Rabih Chaer, respondió a la convocatoria de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento francés para una sesión de audiencia, en la que expuso detalladamente la situación actual en Líbano y las consecuencias de la guerra en los ámbitos económico y social.
La sesión fue inaugurada por el presidente de la comisión, el diputado Bruno Fuchs, quien dio la bienvenida al ministro Rjei y calificó su presencia como una valiosa oportunidad para conocer la realidad libanesa, que describió como rehén de una compleja crisis regional. Fuchs subrayó los profundos lazos históricos entre ambos países y señaló que Líbano se enfrenta a una guerra que no eligió, en un contexto de violaciones recíprocas del alto el fuego por parte de Israel y Hezbolá por igual.
Por su parte, el ministro Rjei agradeció la invitación de la comisión y afirmó que Líbano atraviesa circunstancias extremadamente difíciles debido a una guerra impuesta que responde a agendas externas ajenas a sus intereses. Manifestó su satisfacción por la existencia de un liderazgo político que por primera vez en años reúne a un presidente y un primer ministro con determinación y firmeza, al frente de un gobierno que podría ser el más competente en mucho tiempo y que coloca el cese del fuego como una prioridad principal.
Rjei enfatizó que las negociaciones en curso son conducidas exclusivamente por el Estado libanés y en beneficio de Líbano, considerando que la vía diplomática es la única opción efectiva tras el fracaso y la incapacidad de la acción militar para lograr una solución duradera.
En respuesta a las preguntas de los diputados, el ministro aseguró que el armamento de Hezbolá ha perdido sus justificaciones y utilidad, y que el Estado libanés avanza con determinación en la exclusividad del uso de la fuerza y en el establecimiento de su soberanía sobre todo el territorio nacional. Además, solicitó un apoyo político activo de Francia a Líbano en foros de Naciones Unidas y en las instituciones de la Unión Europea, y pidió continuar respaldando al ejército libanés y garantizar la asistencia humanitaria a los desplazados de las aldeas del sur, para que puedan vivir con dignidad mientras esperan regresar a sus tierras, junto con el apoyo a quienes permanecen en sus comunidades. Sobre la etapa posterior a la misión de la UNIFIL, Rjei indicó la necesidad de establecer una misión de observación con respaldo internacional, aunque la fórmula definitiva aún está en discusión y consulta.
En sus intervenciones, los diputados franceses reafirmaron que Francia mantendrá sus compromisos con Líbano y que cualquier solución real solo será posible mediante el apoyo al ejército libanés, el desarme de Hezbolá y el fin de la ocupación israelí, advirtiendo asimismo sobre los riesgos de una expansión militar israelí hacia el interior libanés.



