Salud
La especialista Zohra Pavlova advierte que el consumo de dulces durante tratamientos con antibióticos disminuye drásticamente la diversidad bacteriana y favorece infecciones.

Zohra Pavlova, especialista en endocrinología, recomienda evitar los dulces mientras se toman antibióticos para proteger el intestino. La experta señala que esta medida ayuda a prevenir diversos problemas digestivos durante el tratamiento médico.
Pavlova basa su advertencia en una investigación estadounidense publicada en la revista "Nature". Los resultados indican que consumir 100 gramos de azúcar al día reduce la diversidad de las bacterias intestinales en un 24%. Este impacto negativo ocurre precisamente cuando el sistema digestivo está bajo el efecto de los medicamentos antimicrobianos.
Según la especialista, la caída de las poblaciones bacterianas beneficiosas combinada con niveles altos de glucosa permite que microbios dañinos, especialmente los enterococos, colonizen el intestino. En pacientes debilitados, este desequilibrio puede derivar en infecciones sanguíneas graves y complicaciones inmunológicas severas.
Experimentos realizados con ratones confirmaron que el exceso de azúcar provoca el crecimiento de agentes patógenos únicamente si hay presencia de antibióticos. Sin estos medicamentos, una dieta rica en azúcares no genera las mismas consecuencias adversas en la microbiota intestinal.



