Salud
El consumo de uvas modifica la expresión genética de la piel frente al daño solar
Un estudio revela que comer uvas puede alterar la actividad genética de la piel, mejorando su defensa contra la radiación ultravioleta.

Investigadores han descubierto que el consumo de uvas puede cambiar la manera en que se comportan los genes en el cuerpo, ofreciendo beneficios inesperados para la salud de la piel. Estudios clínicos previos indicaron que ingerir uvas podía aumentar la resistencia a la radiación ultravioleta (UV) en un 30% a 50% de las personas. Sin embargo, científicos ahora afirman que estos efectos son más amplios y podrían afectar a casi todos en alguna medida.
Los resultados fueron publicados en la revista ACS Nutrition Science.
Modificaciones genéticas en la piel tras consumir uvas
En el experimento, los voluntarios consumieron diariamente el equivalente a tres porciones de uvas enteras durante dos semanas. Los investigadores analizaron la expresión genética en la piel de los participantes antes y después del consumo, tanto sin como con exposición a niveles bajos de radiación UV.
Se observó que cada persona presentaba un patrón único de actividad genética en la piel al inicio del estudio. Estos patrones cambiaron tras la ingesta de uvas y también se modificaron después de la exposición a la radiación UV. Además, se detectaron diferencias adicionales cuando se combinó el consumo de uvas con la radiación UV. Aunque las respuestas variaron entre individuos, el consumo de uvas alteró la expresión genética en todos los participantes.
Fortalecimiento de la barrera cutánea y disminución del estrés oxidativo
Al analizar la gran cantidad de datos genéticos, el equipo identificó indicios de un aumento en los procesos de queratinización y cornificación, que contribuyen a formar la barrera protectora externa de la piel y mejoran su defensa frente al estrés ambiental.
Los investigadores también expusieron la piel a dosis bajas de radiación UV y midieron los niveles de malondialdehído, un marcador asociado con el estrés oxidativo. Los participantes que consumieron uvas presentaron menores niveles de este marcador, lo que sugiere una reducción del estrés oxidativo tras la exposición UV.
Las uvas como “superalimento” nutrigenómico
John Pezzuto, Ph.D., profesor y decano del College of Pharmacy and Health Sciences en Western New England University, afirmó: “Estamos ahora seguros de que las uvas actúan como un superalimento y median una respuesta nutrigenómica en humanos. Observamos esto en el órgano más grande del cuerpo, la piel. Los cambios en la expresión genética indicaron mejoras en la salud cutánea. Pero más allá de la piel, es casi seguro que el consumo de uvas afecta la expresión genética en otros tejidos somáticos, como el hígado, músculo, riñón e incluso el cerebro. Esto nos ayuda a comprender cómo la ingesta de un alimento completo, en este caso las uvas, influye en nuestra salud general. Es muy emocionante trabajar en la era post-genómica, donde finalmente podemos emplear la genómica funcional y visualizar matrices complejas indicativas de respuestas nutrigenómicas.”
El estudio titulado “Inter- and Intraindividual Variation of Gene Expression in Human Skin Following Grape Consumption and/or Exposure to Ultraviolet Irradiation” fue realizado por Asim Dave, Sumi Piya, Dana-Lynn T. Koomoa, Ingo Lange, Jaewoo Choi, Richard B. van Breemen y John M. Pezzuto, y publicado el 13 de mayo de 2026 en ACS Nutrition Science (DOI: 10.1021/acsnutrsci.6c00003).
La investigación se llevó a cabo en Western New England University, Springfield, Massachusetts, en colaboración con Oregon State University, Corvallis, Oregon. La financiación provino de la California Table Grape Commission.
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