Salud
Un análisis reciente indica que la suplementación con vitamina D podría ayudar a equilibrar la respuesta inmunitaria frente a las bacterias intestinales en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, aunque se requieren estudios más amplios para confirmarlo.

Investigadores de la Clínica Mayo han identificado que la vitamina D podría modificar la interacción entre el sistema inmunológico y las bacterias del intestino en personas que padecen enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Este hallazgo, publicado en Cell Reports Medicine, ofrece una perspectiva más detallada sobre cómo la microbiota intestinal influye en la actividad inmunitaria de esta afección crónica.
La enfermedad inflamatoria intestinal, que abarca la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, afecta a millones de personas a nivel mundial. Se caracteriza, en parte, por una respuesta inmunitaria inadecuada hacia bacterias intestinales que normalmente son inocuas, indicando una pérdida de la tolerancia inmunológica.
El estudio siguió a 48 pacientes con EII y niveles bajos de vitamina D, quienes recibieron suplementos semanales de esta vitamina durante 12 semanas. Se analizaron muestras de sangre y heces antes y después del tratamiento para evaluar cómo cambiaban las respuestas inmunitarias en relación con la microbiota intestinal.
Tras la suplementación, se observó un aumento en los niveles de inmunoglobulina A (IgA), asociada a la protección inmunitaria, y una disminución en la inmunoglobulina G (IgG), que suele relacionarse con procesos inflamatorios. Además, se detectaron modificaciones en las vías de señalización inmunitaria y un incremento en la actividad de células reguladoras que modulan la inflamación.
Los datos sugieren que la vitamina D podría favorecer una relación más equilibrada y protectora entre el sistema inmune y la microbiota intestinal. También se registraron mejoras en las puntuaciones de actividad de la enfermedad y en marcadores fecales de inflamación.
No obstante, los autores subrayan que el estudio fue de pequeña escala y no diseñado para establecer causalidad. El doctor John Mark Gubatan, gastroenterólogo y autor principal, señala que estos hallazgos deben confirmarse mediante ensayos controlados más amplios.
Asimismo, se recomienda a los pacientes no modificar su ingesta de vitamina D sin consultar a un profesional médico, dado que la dosis debe ajustarse individualmente, especialmente en casos de inflamación crónica.
Este trabajo fue financiado por la beca Doris Duke Physician Scientist Fellowship Award, la Chan Zuckerberg Biohub Physician Scientist Scholar Award y el National Institutes of Health (NIH) NIDDK LRP Award.



