Salud
Autoridades sanitarias de varios países rastrean contactos del virus Hanta tras cinco casos vinculados al crucero "MV Hondius", con tres fallecidos.

Cinco infecciones por virus Hanta, vinculadas al crucero de expedición "MV Hondius", fueron reportadas este jueves por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Tres personas han muerto desde que la nave zarpó de Argentina el mes pasado: una pareja de nacionalidad neerlandesa y un ciudadano alemán. El primer caso sospechoso, según detalló el Ministerio de Salud de Sudáfrica a CNN, fue un hombre neerlandés de 70 años que desarrolló fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea de forma repentina a bordo, falleciendo el 11 de abril.
Actualmente, 146 personas de 23 países —incluidos 17 estadounidenses— permanecen en el barco bajo "estrictas medidas de precaución", informó el jueves el operador Oceanwide Expeditions. Mientras tanto, al menos 30 pasajeros desembarcaron en la remota isla de Santa Elena, en el Atlántico Sur, a finales de abril, y varios casos críticos fueron evacuados por vía aérea a Europa esta semana. Se espera que los pasajeros restantes lleguen a las Islas Canarias (España) este fin de semana para ser repatriados a sus países de origen.
Las autoridades españolas indicaron en su último informe que el barco atracará en Tenerife alrededor del mediodía del domingo, hora local. Desde el propio crucero, el doctor Steven Cornfield, un médico que estaba de vacaciones, relató a CNN cómo tuvo que asumir el rol de galeno de a bordo tras enfermar la tripulación médica. "En un lapso de 12 a 24 horas, quedó claro que varias personas estaban enfermas y empeorando. Asumí el puesto de médico del barco", explicó. Cornfield, que ha pasado las últimas cinco semanas en el "MV Hondius", señaló que la mayoría de los pasajeros han tenido poco o ningún contacto con quienes presentaban síntomas: "La gente ha estado en cuarentena y aislamiento durante tres o cuatro semanas, por lo que creo que la mayoría desembarcará con relativa rapidez".
La situación ha captado la atención internacional porque algunos pasajeros abandonaron el barco y se dispersaron por varios países antes de que se comprendiera completamente el brote, lo que ha llevado a comparaciones con los primeros días de la pandemia de COVID-19. Oceanwide Expeditions indicó el jueves que trabajan para "identificar los detalles de todos los pasajeros y tripulantes que subieron y bajaron en diferentes escalas del MV Hondius desde el 20 de marzo", ante el temor de una propagación global.
La OMS, si bien prevé la aparición de más casos, descartó la posibilidad de una pandemia similar a la del COVID-19, afirmando que no hay evidencia de un riesgo de transmisión generalizada. El brote está asociado a la cepa Andes del virus Hanta, un patógeno raro pero potencialmente grave que, en algunos casos, puede transmitirse entre humanos por contacto cercano. Aún no está claro cómo ocurrió el contagio inicial, pero la OMS trabaja bajo la hipótesis de que la pareja neerlandesa fallecida se infectó fuera del barco, posiblemente durante un viaje turístico en Argentina antes de unirse a la travesía.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró: "La pareja realizó un viaje de observación de aves por Argentina, Chile y Uruguay, que incluyó visitas a lugares donde habita el tipo de rata conocido por portar el virus".
Dado que el período de incubación del Hanta suele ser de una a seis semanas, es probable que los síntomas aparecieran tiempo después de la exposición, según las autoridades sanitarias.
Argentina está reconstruyendo el itinerario de la pareja neerlandesa antes de embarcar en Ushuaia el 1 de abril, para identificar la fuente de la infección. El Ministerio de Salud argentino informó que no se han identificado casos relacionados con el brote del crucero en el país y que no se han registrado infecciones por Hanta en Ushuaia en las últimas décadas. Sin embargo, el virus es endémico en algunas regiones del país. Las autoridades hallaron que la pareja, tras llegar a Argentina el 27 de noviembre, cruzó la frontera con Chile en múltiples ocasiones antes del viaje. El 31 de enero, reingresaron a Argentina desde Chile por la provincia de Neuquén, en la región sur, y también visitaron Misiones, en el noreste. La OMS ha identificado ambos lugares como zonas endémicas de Hanta. El 13 de marzo, la pareja viajó por tierra a Uruguay, regresando el 27 de marzo para dirigirse a Ushuaia, donde zarpó el crucero el 1 de abril. El ministerio indicó que equipos técnicos viajarán a Ushuaia para capturar y analizar roedores en las zonas vinculadas a su recorrido.
Argentina, que el año pasado anunció su retiro de la OMS, enviará materiales biológicos y reactivos de laboratorio a España, Senegal, Sudáfrica, Países Bajos y Reino Unido para apoyar el diagnóstico y estudio de los casos. La OMS afirmó en redes sociales que "trabaja con los países involucrados para apoyar el rastreo internacional de contactos, garantizar la vigilancia de quienes pudieron haber estado expuestos y limitar una mayor propagación de la enfermedad".
Diversas naciones están tratando o monitoreando a pasajeros del crucero por posible infección de Hanta: