Salud
Combinar proteínas y fibras en el desayuno ayuda a prolongar la saciedad y mantener la energía durante más tiempo.

Quienes experimentan hambre poco después del desayuno podrían estar eligiendo alimentos inapropiados para la primera comida del día. Un informe publicado por el diario británico The Huffington Post señala que integrar proteínas y fibras en una sola comida contribuye a aumentar la sensación de saciedad y a sostener los niveles de energía por más horas.
Expertos en nutrición advierten que muchas personas optan por desayunos ricos en carbohidratos refinados, como cereales procesados o bollería, lo que provoca un aumento rápido de la glucosa en sangre seguido por una caída abrupta que genera hambre antes del almuerzo.
Entre las opciones que han ganado popularidad destaca un plato que combina yogur griego con frutos rojos, semillas y frutos secos. Esta preparación une el aporte proteico del yogur con la fibra presente en las frutas y semillas, proporcionando al organismo una sensación prolongada de plenitud.
La doctora Luisa Werner, especialista en nutrición entrevistada para el informe, explica que las proteínas y las fibras actúan conjuntamente para estabilizar los niveles de azúcar en sangre y reducir el deseo de consumir snacks durante la mañana. Recomienda que cada comida principal contenga entre 25 y 30 gramos de proteínas siempre que sea posible.
Otras alternativas señaladas en el reporte incluyen pan integral acompañado de queso fresco, salmón ahumado y aguacate, así como avena con semillas y frutas. Estos alimentos ofrecen una combinación equilibrada de nutrientes esenciales para el cuerpo.
Los nutricionistas coinciden en que la clave no reside en aumentar la cantidad de alimentos ingeridos, sino en seleccionar ingredientes que proporcionen saciedad, favorezcan la salud digestiva y mantengan el equilibrio energético diario.



