Salud
Un informe de la IARC atribuye 2,3 millones de cánceres globales en 2024 a agentes patógenos, con cinco responsables del grueso.
Cerca de 2,3 millones de casos de cáncer registrados mundialmente durante 2024 guardan relación directa con infecciones virales o bacterianas. Esta cifra representa aproximadamente uno de cada ocho diagnósticos oncológicos a nivel global, según los hallazgos de una investigación reciente.
La revisión realizada por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) identifica alrededor de doce factores infecciosos vinculados al desarrollo de tumores. No obstante, solo cinco de ellos son responsables de la inmensa mayoría de estos episodios: la bacteria Helicobacter pylori, el virus del papiloma humano (VPH), el virus de Epstein-Barr (VEB) y los virus de la hepatitis B y C.
El análisis cuantitativo sitúa a la bacteria H. pylori en el primer lugar, asociada a unos 760.000 casos. Le sigue el VPH con cerca de 750.000 registros. El VEB aparece después, ligado a aproximadamente 260.000 situaciones, mientras que el virus de la hepatitis C suma unos 160.000 casos dentro de esta categoría.
Cada agente infeccioso muestra preferencia por localizaciones anatómicas específicas. La presencia de H. pylori se correlaciona principalmente con el cáncer gástrico. Por su parte, el VPH constituye una causa primordial del carcinoma cervical. El VEB ha sido relacionado con el cáncer nasofaríngeo, ciertos tipos de neoplasia estomacal y el linfoma de Hodgkin. Los virus de la hepatitis B y C actúan como detonantes habituales del hepatocarcinoma.
Patrick Moore, director del departamento de investigación innovadora sobre el cáncer en la Universidad de Pittsburgh, declaró a la revista Newsweek que las cifras actuales podrían resultar "extremadamente conservadoras". El experto subrayó que la influencia de las infecciones en la oncogénesis supera lo que gran parte de la población comprende, destacando además que el impacto de cada patógeno varía significativamente según la región geográfica considerada.
Los autores del estudio enfatizan que un porcentaje considerable de estos tumores es prevenible mediante medidas sanitarias ya disponibles. Las estrategias más eficaces incluyen la vacunación contra el VPH y la hepatitis B, así como la implementación de pruebas de detección para ciertos agentes infecciosos y programas de cribado temprano del cáncer.