Salud
Una nueva gota para los ojos aprobada en EE.UU. promete mejorar la visión cercana y reducir el uso de gafas de lectura en personas con presbicia.

Una innovadora gota ocular ha recibido la aprobación en Estados Unidos para tratar la presbicia, una condición que afecta la capacidad de enfocar objetos cercanos y que podría permitir a millones de personas prescindir de las gafas de lectura.
La presbicia se produce por la pérdida gradual de elasticidad del cristalino del ojo con la edad, dificultando el enfoque en objetos próximos, especialmente a partir de los cuarenta años.
Durante mucho tiempo, las soluciones disponibles se limitaron a gafas de lectura, lentes de contacto o gafas bifocales, opciones que resultan incómodas para muchos debido a la necesidad constante de colocarlas y retirarlas.
El nuevo tratamiento, denominado "VIZZ", es el primero diseñado específicamente para esta condición común vinculada al envejecimiento, que obliga a muchas personas a usar gafas de lectura diariamente.
A diferencia de los tratamientos tradicionales que modifican la forma del cristalino, esta gota actúa reduciendo ligeramente el tamaño de la pupila, lo que mejora el enfoque de la luz dentro del ojo y aumenta la nitidez de la visión cercana.
Los médicos comparan este efecto con el llamado "efecto de agujero estenopeico", similar al que ocurre al entrecerrar los ojos para ver textos borrosos con mayor claridad.
Gracias a este mecanismo, se reduce la luz dispersa dentro del ojo y la luz más enfocada llega a la retina, facilitando la visión clara de teléfonos, libros y menús.
Los ensayos clínicos mostraron resultados alentadores: aproximadamente el 71% de los usuarios experimentaron una mejora notable en la visión cercana en solo 30 minutos tras aplicar la gota.
Además, la eficacia del tratamiento se mantuvo hasta por 10 horas en muchos participantes, lo que sugiere que una sola aplicación diaria podría ser suficiente para leer, trabajar y realizar actividades cotidianas sin depender de las gafas.
"VIZZ" contiene un principio activo llamado "asciclidina", un compuesto utilizado en oftalmología desde hace años, pero cuya formulación actual permite actuar directamente sobre el iris en lugar de afectar el cristalino.
Una ventaja destacada del tratamiento es que mejora la visión cercana sin perjudicar la visión lejana, un problema frecuente en otros tratamientos similares.
La aprobación del fármaco se basó en múltiples ensayos clínicos con cientos de participantes, incluyendo a 466 personas que usaron la gota diariamente durante seis semanas, junto con estudios adicionales para evaluar su seguridad a largo plazo.
No se reportaron efectos secundarios graves; las reacciones más comunes fueron enrojecimiento leve, irritación temporal y visión ligeramente borrosa inmediatamente después de su aplicación, todos síntomas de corta duración.
Algunos usuarios manifestaron mejoras significativas en su vida diaria. Uno de ellos relató que pudo leer la pantalla de su teléfono sin gafas por primera vez en cinco años, apenas 20 minutos después de usar la gota.
Especialistas consideran que este tratamiento podría cambiar la forma de abordar la presbicia, especialmente ante el aumento de la población mayor y la demanda de soluciones sencillas y no quirúrgicas.
No obstante, los expertos advierten que la gota no reemplazará completamente las gafas de lectura en ciertos casos, como en condiciones de poca luz o para textos muy pequeños.
Para millones que dependen diariamente de gafas de lectura, la posibilidad de recuperar la claridad visual con una sola gota representa un cambio significativo en su calidad de vida.



