Salud
Vitaminas clave para la salud ocular, según especialista
La oftalmóloga Oxana Kuznetsova explica que las vitaminas A, C y E son esenciales para la función visual normal y detalla sus roles específicos, indicaciones terapéuticas y precauciones en su uso.

La oftalmóloga Oxana Kuznetsova subraya que las vitaminas A, C y E desempeñan funciones indispensables en el funcionamiento fisiológico del ojo. Su deficiencia se asocia directamente con alteraciones como la disminución de la visión nocturna, el síndrome de ojo seco y fatiga ocular, lesiones retinianas y la aparición de cataratas.
Por qué la agudeza visual no equivale a salud ocular
Kuznetsova aclara que una buena agudeza visual no garantiza necesariamente la integridad estructural ni funcional del sistema visual. En caso de confirmarse una carencia nutricional, señala que la suplementación vitamínica está indicada —siempre bajo supervisión médica—, aunque precisa que dichos suplementos no corrigen trastornos visuales ya establecidos.
Además, explica que la insuficiencia de ciertas vitaminas y oligoelementos, en combinación con otros factores, puede contribuir al desarrollo de patologías oculares. Destaca especialmente el papel de la vitamina A: su déficit dificulta la adaptación a la oscuridad y prolonga el tiempo de recuperación tras exposición a luz intensa. Advirtió, sin embargo, que su administración debe ser estrictamente prescrita, dado que el exceso de retinol representa un riesgo tóxico para el organismo.
Acción antioxidante y formulaciones clínicas
Las vitaminas C y E actúan como antioxidantes naturales, protegiendo la retina frente al estrés oxidativo. Por ello, se incluyen junto con zinc, cobre, luteína y zeaxantina en preparados farmacológicos diseñados para pacientes con degeneración macular asociada a la edad en estadios moderados.
La especialista enfatiza que estos compuestos no están destinados a mejorar la visión en sujetos sanos. Su uso está restringido a casos diagnosticados médicamente y solo se recomienda a personas sin patología ocular si su estado clínico lo justifica expresamente.
El caso de la arándano silvestre
Sobre la arándano silvestre (Vaccinium myrtillus), conocida comúnmente como blueberry, Kuznetsova indica que su reputación beneficioso para la vista se sustenta en su contenido de vitaminas C y E, cantidades mínimas de betacaroteno —precursor metabólico de la vitamina A—, así como luteína y zeaxantina. Asimismo, destaca su riqueza en antocianinas: pigmentos vegetales con actividad antioxidante responsable de su color oscuro.
Algunos datos disponibles sugieren que este fruto podría atenuar el estrés ocular y favorecer la recuperación visual tras exposición a luz brillante, aunque la oftalmóloga no afirma efectos curativos ni universales.
Kuznetsova concluye que no existe un complejo vitamínico único válido para todos los tipos de ojos. La elección del suplemento, su composición exacta y la dosis deben determinarse individualmente por un médico, considerando el estado ocular específico y cualquier déficit nutricional confirmado.





