Tecnología y ciencia
Un equipo británico-danés identificó los genes y enzimas responsables de la producción de nicotina en el tabaco, abriendo nuevas posibilidades en biotecnología vegetal.

Un grupo de científicos de Reino Unido y Dinamarca logró descifrar un misterio bioquímico que persistía desde hace más de dos siglos, al descubrir el mecanismo exacto y los genes que permiten a la planta de tabaco generar moléculas de nicotina. Este avance promete revolucionar el campo de la agricultura molecular vegetal y la fabricación de medicamentos.
El consumo de tabaco por parte de los humanos se remonta a miles de años, y aunque la nicotina fue aislada por primera vez a finales de la década de 1820, el proceso mediante el cual se sintetiza dentro de la planta permaneció desconocido.
En un estudio reciente publicado en la plataforma "The Conversation" y reproducido por la revista científica "Nature", investigadores de las universidades de York en Reino Unido y Copenhague en Dinamarca identificaron los genes y enzimas implicados en esta biosíntesis.
El biólogo Benjamin Leichman explicó que la dificultad para revelar este proceso radicaba en una "trampa biológica" particular: un glucosa se une inicialmente a los componentes básicos de la nicotina para activarlos y permitir la formación de la molécula, pero una vez completada esta, la glucosa se separa completamente y desaparece sin dejar rastro.
Los científicos determinaron que dos enzimas principales, denominadas NaGR y NicGS, son las encargadas de ensamblar la nicotina a partir de sus materias primas, que incluyen un aminoácido vinculado a la síntesis proteica y un compuesto similar a las vitaminas.
Este descubrimiento tiene una relevancia práctica considerable para el desarrollo de herramientas biotecnológicas. Actualmente, la planta Nicotiana benthamiana, estrechamente relacionada con el tabaco, se emplea en la agricultura molecular para producir medicamentos y vacunas que salvan vidas. Sin embargo, la presencia natural de nicotina, altamente adictiva, contamina estos productos y exige procesos complejos y costosos para su eliminación.
Gracias a estos nuevos datos, los investigadores podrán modificar genéticamente la planta para impedir totalmente la producción de nicotina o redirigir este sistema vegetal complejo hacia la generación de compuestos farmacéuticos útiles. Así, el tabaco podría transformarse de una fuente para fumar y fabricar cigarrillos en una fábrica biológica sostenible para la producción de medicamentos.



