Tecnología y ciencia
DARPA lanzará este verano su satélite RSGS para reparar y actualizar satélites en órbita geoestacionaria, con demostraciones previstas para 2027.

DARPA tiene previsto lanzar este verano su nave espacial Robotic Servicing of Geosynchronous Satellites (RSGS), con operaciones demostrativas presenciales que comenzarán alrededor de 2027. Esta nave se desplazará hasta la órbita geoestacionaria (GEO), situada a aproximadamente 22.000 millas sobre la Tierra, para intentar reparar, reabastecer y actualizar satélites que no han recibido mantenimiento desde su lanzamiento. Para el gobierno estadounidense y operadores comerciales, el valor de un solo satélite en GEO puede ascender a cientos de millones de dólares.
El RSGS se basa en la plataforma Mission Extension Vehicle (MEV) de Northrop Grumman SpaceLogistics, que ya demostró su eficacia al acoplarse con dos satélites Intelsat activos en 2020 y 2021, confirmando la viabilidad del acoplamiento remoto en GEO. La novedad que aporta RSGS es la destreza operativa, gracias a un sistema de dos brazos robóticos desarrollado por el Naval Research Laboratory para DARPA. Estos manipuladores multi-eje pueden realizar diagnósticos, corregir fallos, ajustar órbitas e instalar nuevos módulos de hardware en satélites que originalmente no estaban diseñados para recibirlos. Además, la NASA contribuye con su experiencia técnica en la misión.
El RSGS incorpora dos brazos robóticos desarrollados por el Naval Research Laboratory, montados sobre la plataforma Mission Extension Vehicle de Northrop Grumman.
Tras su lanzamiento a bordo de un cohete de SpaceX, la nave realizará un tránsito de aproximadamente diez meses hasta la órbita GEO utilizando propulsión eléctrica. Por esta razón, las demostraciones de servicio comenzarán alrededor de 2027, según los cronogramas oficiales de DARPA. Una vez en posición, RSGS llevará a cabo tareas reales como inspecciones, resolución de anomalías, reubicación de satélites y repostaje de naves operativas.
Se estima que el mercado norteamericano de servicios en órbita alcanzará los 1.300 millones de dólares para 2026, y RSGS está diseñado para validar no solo la tecnología, sino también el modelo comercial. DARPA presenta esta iniciativa como una colaboración entre el gobierno y la industria. Según Breaking Defense, ya se están planificando contratos posteriores a la demostración con operadores militares y comerciales de satélites. La división SpaceLogistics de Northrop Grumman podría convertirse en el primer actor en contratos de reparación en GEO con altos márgenes, mientras que competidores potenciales como Astroscale observan de cerca el desarrollo.
Existen incertidumbres importantes. Los marcos regulatorios sobre responsabilidad, por ejemplo qué ocurriría si un brazo robótico dañara un satélite cliente, aún no están definidos por la FCC, el Departamento de Defensa (DOD) ni la NOAA. Asimismo, las normas sobre seguridad de datos para el servicio remoto de satélites gubernamentales sensibles permanecen sin establecer. Estas cuestiones deberán resolverse antes de que RSGS pueda pasar de una demostración a un servicio comercial rutinario.
Por ahora, el lanzamiento previsto para este verano representa el paso de la promesa histórica del mantenimiento satelital a una prueba de concepto financiada y en vuelo.



