Tecnología y ciencia
Texas Instruments presenta un dispositivo que monitorea y anticipa fallos en baterías para mejorar la seguridad de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento.

Texas Instruments, empresa estadounidense especializada en semiconductores, ha desarrollado una tecnología capaz de detectar problemas internos en baterías y anticipar posibles fallos antes de que ocurran. Este avance podría transformar la seguridad de los vehículos eléctricos y los sistemas de almacenamiento de energía.
La compañía lanzó el nuevo monitor de baterías "BQ79826Z-Q1", descrito como el más avanzado en el sector. Este dispositivo puede supervisar un mayor número de celdas de batería y cuenta con una tecnología avanzada que analiza en tiempo real el estado interno de las baterías.
La tecnología se basa en un "motor de espectroscopía de impedancia electroquímica" (EIS), una herramienta que permite observar los cambios químicos y eléctricos que se producen en las celdas durante su funcionamiento, según informó interesting engineering.
Texas Instruments compara este sistema con un electrocardiograma, pero en lugar de registrar pulsaciones cardíacas, monitorea continuamente la "salud" de la batería para detectar señales tempranas de posibles problemas antes de que se conviertan en fallos graves.
Gracias a esta capacidad, los sistemas de gestión de baterías pueden identificar riesgos potenciales como el aumento de temperatura o el deterioro interno de las celdas antes de que se produzca el "escape térmico", uno de los principales causantes de incendios en baterías.
Texas Instruments afirma que este sistema otorga a vehículos eléctricos y a instalaciones de almacenamiento energético una capacidad sin precedentes para anticipar fallos, facilitando la adopción de medidas preventivas que protejan la batería y prolonguen su vida útil.
Wengya Liu, vicepresidente y director general de sistemas de gestión de baterías en la empresa, señaló que el rápido crecimiento del uso de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento exige soluciones más inteligentes para el monitoreo de baterías. Añadió que esta tecnología ofrece una "visión interna" del estado de la batería, permitiendo que el software tome decisiones inmediatas basadas en datos precisos sobre la seguridad y el rendimiento de las celdas.
Además de mejorar la seguridad, el nuevo chip presenta beneficios económicos y de ingeniería. Puede monitorear hasta 26 celdas de batería con un solo dispositivo, superando la capacidad de muchas soluciones actuales en el mercado.
Esta característica permite controlar un mayor número de celdas utilizando menos chips electrónicos, lo que reduce la complejidad del diseño de los paquetes de baterías, así como los costos de fabricación y el espacio requerido para los componentes.
El chip también ofrece la posibilidad de supervisar canales con un incremento de hasta un 44% en comparación con generaciones anteriores, brindando a los diseñadores mayor flexibilidad para construir sistemas de baterías más eficientes.
En cuanto al análisis de datos, la empresa indica que las mediciones mediante EIS son cinco veces más rápidas que las soluciones previas. Además, el dispositivo alcanza una alta precisión en la medición del voltaje, con un margen de error inferior a 2 milivoltios en un amplio rango de temperaturas, lo que contribuye a mejorar la estimación del nivel de carga y la supervisión precisa del estado de salud de la batería.



