Cultura y sociedad
El desempleo juvenil global alcanzó el 12,4 % en 2025, según la OIT, con 67 millones de jóvenes de 15 a 24 años sin trabajo; se prevé estabilidad en 2026 y 2027, pero el 6,1 % de los empleos juveniles ya están altamente expuestos al impacto del inteligencia artificial.

El desempleo entre jóvenes de 15 a 24 años en todo el mundo subió ligeramente a 12,4 % en 2025, frente al 12,3 % registrado en 2024, lo que representa 67 millones de personas sin empleo, según el informe anual sobre empleo juvenil de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La proporción de jóvenes que no trabajan, no estudian ni reciben capacitación aumentó marginalmente hasta el 20 %, equivalente a más de 257 millones de personas. Este indicador refleja una desconexión estructural amplia del sistema productivo y formativo.
La OIT proyecta que la tasa de desempleo juvenil se mantendrá estable en el 12,3 % tanto en 2026 como en 2027. Esta previsión sugiere una consolidación del nivel actual, sin mejoras significativas ni deterioros agudos en el corto plazo.
Las transformaciones impulsadas por los avances tecnológicos —y especialmente por la expansión del uso del inteligencia artificial— están modificando las perspectivas laborales de los jóvenes. El informe señala una reducción en la disponibilidad de empleos tradicionales que funcionaban como puertas de entrada al mercado laboral, particularmente en puestos administrativos y de oficina, servicios, ventas, industria manufacturera y ciertos oficios técnicos.
Sukti Dasgupta, directora de la Gestión del Empleo, las Habilidades y las Instituciones Sostenibles de la OIT, afirmó durante una rueda de prensa que “el 6,1 % de los puestos ocupados actualmente por jóvenes de 15 a 29 años pertenecen a profesiones altamente vulnerables a los cambios vinculados al inteligencia artificial”.
Dasgupta añadió que, si desapareciera el 10 % de esos empleos expuestos al impacto de la inteligencia artificial, 5,6 millones de jóvenes integrantes de la fuerza laboral —especialmente en países de ingresos altos— enfrentarían el riesgo de quedar desempleados, cambiar de profesión o retirarse del mercado laboral.



