Cultura y sociedad
Bañarse no siempre elimina el mal olor de las axilas en verano; la causa está en las bacterias y ciertos hábitos.

Con la llegada del verano, muchas personas se preguntan por qué el olor en las axilas persiste incluso después de ducharse. La respuesta no está en el sudor mismo, sino en la interacción de este con la piel.
La doctora Marissa Garshick explica que el mal olor no lo produce el sudor, sino la mezcla de este con las bacterias que habitan en la superficie cutánea. Esta reacción se intensifica cuando suben las temperaturas y aumenta la transpiración.
El cuerpo humano cuenta con dos tipos de glándulas sudoríparas. Unas se encargan de regular la temperatura corporal, mientras que otras secretan fluidos en zonas como las axilas. Al combinarse con bacterias, estos fluidos pueden generar un aroma fuerte y persistente.
Los especialistas recomiendan mantener la zona de las axilas siempre seca. También sugieren usar ropa de algodón ligera y aplicar un jabón antibacteriano durante los meses de calor.
Si el olor continúa siendo notable a pesar de una higiene cuidadosa, los médicos aconsejan acudir a una consulta para descartar otras causas subyacentes.



