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La Comisión Olímpica Egipcia suspendió a Ibrahim Adel Al-Attar, jefe de la delegación de lucha, e inició una investigación por la desaparición del luchador Mohamed Mostafa Ali Al-Shami durante una escala en el aeropuerto de Roma.

La Comisión Olímpica Egipcia decidió suspender a Ibrahim Adel Al-Attar, jefe de la delegación nacional de lucha, y remitirlo ante su Comisión de Ética. La medida responde al incidente en el que el luchador Mohamed Mostafa Ali Al-Shami abandonó la delegación durante una escala en el aeropuerto de Roma, en el marco del regreso a El Cairo tras concluir su participación en los Juegos del Mediterráneo celebrados en la ciudad italiana de Tarento.
Según comunicó hoy jueves el centro de prensa de la Comisión Olímpica Egipcia, la decisión se adoptó tras las primeras indagaciones sobre los hechos, las cuales evidenciaron negligencia, omisión y descuido en el seguimiento de los miembros de la delegación durante el trayecto de regreso. Esa falta de supervisión justificó la aplicación inmediata de sanciones administrativas contra el jefe de la delegación y su derivación formal a la Comisión de Ética para profundizar en la investigación, esclarecer las responsabilidades y aplicar las disposiciones reglamentarias vigentes para las misiones deportivas.
La delegación de lucha partió íntegramente desde el aeropuerto de Tarento rumbo a Roma, donde realizó una parada técnica —conocida como tránsito— antes de continuar hacia El Cairo. Durante esa etapa, el jefe de la delegación debía haber custodiado los pasaportes de todos los integrantes, pero no lo hizo. Fue entonces cuando el cuerpo técnico detectó la ausencia de Al-Shami. El entrenador del atleta emprendió una búsqueda sin éxito y, finalmente, optó por no abordar el vuelo de regreso. Al-Shami no volvió a reunirse con la delegación.
La Comisión Olímpica Egipcia califica la acción del luchador como una decisión personal. En cambio, los aspectos vinculados al control de los miembros de la delegación, así como los procedimientos organizativos y administrativos aplicados durante el viaje, están sujetos a investigación formal para determinar las responsabilidades correspondientes.
La remisión de Ibrahim Adel Al-Attar ante la Comisión de Ética no constituye una sanción definitiva ni una atribución concluyente de responsabilidad. Se trata de una fase previa obligatoria dentro del proceso investigativo, destinada a recoger declaraciones de todas las partes involucradas antes de adoptar decisiones finales conforme a los reglamentos vigentes.
El equipo nacional de lucha concluyó su actuación en los Juegos del Mediterráneo con un total de siete medallas: dos de oro, dos de plata y tres de bronce.



