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Estados Unidos aprueba un financiamiento de hasta 414 millones de dólares para un proyecto de uranio en el Níger, marcando un avance diplomático y comercial tras la expulsión de sus fuerzas en 2024.

La administración estadounidense ha aprobado un financiamiento que puede alcanzar los 414 millones de dólares para un proyecto de uranio en el Níger, según la entidad promotora del proyecto, en un paso calificado por fuentes como una victoria para Washington tras dos años de expulsión de todas las fuerzas estadounidenses por parte del país ubicado en el oeste de África.
Según informó Reuters, la "Institución de Financiamiento para el Desarrollo Estadounidense" (DFC) aprobó facilidades crediticias para el proyecto Dasa, propiedad de la compañía canadiense de minería Global Atomic, que la empresa describe como el que contiene las reservas de uranio más concentradas en África, según un comunicado emitido por la compañía el miércoles.
Este inversión podría fortalecer las posibilidades de Estados Unidos de asegurar suministros estratégicos de uranio, en un momento en que el Níger, séptimo mayor productor mundial de uranio, está inmerso en una disputa con la empresa francesa Orano, respaldada por el Estado, que durante mucho tiempo dominó el sector del uranio en el país.
Los analistas consideran este financiamiento como un avance diplomático y comercial para Washington, cuyas relaciones con el Níger se han deteriorado tras que el gobierno militar, que asumió el poder en un golpe de Estado en 2023, ordenara la salida de las fuerzas estadounidenses en 2024; los nuevos líderes en Niamey han optado por tropas rusas de tipo semimilitar para asumir funciones de seguridad en lugar de depender del Occidente.
Fuentes cercanas a estos esfuerzos indicaron que el embajador estadounidense presionó a Washington para reforzar las relaciones con Niamey y apoyar el proyecto, tras el regreso de la administración Trump al poder con un enfoque renovado en cerrar acuerdos en África.
Las fuentes explicaron que el proyecto se consideraba una oportunidad para garantizar el acceso a un recurso energético estratégico que, de no ser así, podría haber caído bajo la influencia de potencias rivales.
Dijo una fuente familiarizada con las conversaciones entre las empresas Global Atomic y DFC que se produjo un avance este verano cuando el director ejecutivo, Stephen Roman, viajó a Washington para resolver los problemas pendientes que obstaculizaban la aprobación del proyecto.
Asimismo, el proyecto podría representar un raro punto luminoso en las relaciones estadounidenses-canadienses, que han estado tensas debido a la guerra comercial entre ambos países vecinos. El gobierno del Níger no respondió a la solicitud de comentarios.



