Mundo
El subsecretario estadounidense de Defensa, Elbridge Colby, evaluó en Bruselas el grado de compromiso de los aliados europeos con su defensa autónoma, en el marco de una revisión militar que comenzó a finales de julio y busca transferir la responsabilidad principal de la defensa convencional a Europa.

El subsecretario estadounidense de Defensa, Elbridge Colby, llevó a cabo este jueves en Bruselas una evaluación del nivel de compromiso de los aliados europeos con la defensa de su propio continente. La reunión tuvo lugar en la sede de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Colby participó en una sesión informativa conjunta con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Allí afirmó: «Llegamos, por supuesto, con una actitud de consulta y cooperación, tal como ustedes han señalado», según informó la agencia France Presse.
Según explicó, la conversación se centró en «un diálogo pragmático sobre cómo avanzar juntos en un mundo en el que Europa es, evidentemente, un continente muy rico y capaz de asumir —y ya lo está haciendo— la responsabilidad principal de su propia defensa convencional».
En junio pasado, Estados Unidos fijó un plazo de seis meses para revisar su despliegue militar en Europa. El objetivo final de esa revisión es que el continente europeo asuma «la responsabilidad principal de su propia defensa convencional». La evaluación comenzó formalmente a finales de julio.
La exigencia estadounidense de una mayor equidad en la distribución de las cargas defensivas entre Estados Unidos y sus aliados europeos no es nueva, pero ha ganado impulso desde el regreso de Donald Trump a la presidencia estadounidense el año pasado.
En junio, el secretario estadounidense de Defensa, Pete Hegseth, calificó desde Bruselas como «vergonzoso» el comportamiento de algunos aliados europeos que se negaron a permitir el uso de bases de la OTAN por parte de las fuerzas estadounidenses en sus territorios.
Al respecto, Colby declaró durante la reunión de este jueves: «Examinemos ciertos temas, como el acceso, el uso de las bases y las operaciones de vuelo: hay muchos elementos positivos, pero también otras cuestiones que deben resolverse para garantizar que todo tenga coherencia en el futuro».
Bajo la presión del presidente estadounidense Trump, los aliados europeos y Canadá se comprometieron a destinar al menos el 5 % de su producto interno bruto (PIB) al gasto en defensa antes de 2035.
Ese aumento del gasto coincide con una reducción progresiva del papel militar estadounidense en Europa, incluido el retiro de tropas.
En mayo pasado, Estados Unidos anunció su decisión de retirar entre 4.000 y 5.000 soldados de Alemania, de un total de 36.000 efectivos estacionados en ese país.
Asimismo, a principios de junio, Washington expresó su intención de limitar su participación en el sistema que permite a la OTAN conocer las capacidades militares disponibles entre sus 32 Estados miembros, para utilizarlas cuando sea necesario.



