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Irán enfrenta déficit creciente de combustible y crisis energética complica economía
La escasez diaria de 20 millones de litros de gasolina y los cortes eléctricos afectan la actividad económica en Irán, agravando la crisis energética y económica.

La crisis energética en Irán se intensifica debido a la persistente escasez en la producción de combustible y los frecuentes cortes de electricidad en varias provincias.
Esta situación coincide con el aumento de las presiones económicas derivadas de la reciente guerra estadounidense contra Irán, las sanciones internacionales y el constante incremento del consumo interno, lo que plantea desafíos sin precedentes para el sector energético iraní.
Déficit diario en la producción de gasolina
Informes y declaraciones oficiales y semioficiales indican que el país enfrenta una escasez diaria de aproximadamente 20 millones de litros de gasolina, mientras se registran interrupciones eléctricas recurrentes que afectan las actividades comerciales, industriales y de servicios en la mayoría de las ciudades.
Hamid Hosseini, portavoz de la Unión de Exportadores de Derivados del Petróleo, Gas y Petroquímica de Irán, afirmó que la capacidad máxima de producción de las refinerías iraníes alcanza cerca de 110 millones de litros de gasolina por día, en contraste con un consumo local que ronda los 130 millones de litros diarios, generando así un déficit estimado en 20 millones de litros cada día.
Dificultades para importar combustible y cortes eléctricos
Según Hosseini, el gobierno había dependido en años anteriores de la importación de gasolina para cubrir este déficit, pero las actuales condiciones regionales e internacionales han complicado estas operaciones, calificándolas en algunos casos como "casi imposibles", debido a la reducción de la efectividad de las rutas tradicionales de suministro.
Simultáneamente, continúan los cortes eléctricos diarios en distintas ciudades iraníes. Reportes locales señalan que los comerciantes de Mashhad, segunda ciudad más grande después de Teherán y ubicada en el noreste del país, sufren pérdidas crecientes por la extensión de las horas de racionamiento eléctrico.
Impacto de los cortes en la actividad comercial
Testimonios de varios comerciantes indican que los cortes, que deberían durar entre las 14:00 y las 16:00 horas, se prolongan frecuentemente hasta las 17:00, lo que ha paralizado la actividad comercial, especialmente en los mercados y centros antiguos que carecen de fuentes alternativas de energía.
El informe destaca que algunos centros comerciales modernos han podido mitigar los efectos de la crisis mediante el uso de paneles solares, pero la mayoría de los mercados tradicionales están completamente afectados por los apagones. A pesar de la baja afluencia de clientes, los propietarios permanecen en sus locales con la esperanza de recibir compradores que les permitan cubrir parte de sus gastos diarios.
Colas por combustible y aumento de precios
Medios locales documentaron largas filas de camiones en la capital, Teherán, esperando diésel, con conductores que relataron esperas de varias horas y estaciones que se quedan sin combustible antes de que les toque su turno.
En paralelo, Fatemeh Mohajerani, portavoz del gobierno iraní, anunció que el aumento en el precio de la gasolina es una decisión definitiva dentro de los esfuerzos gubernamentales para reestructurar el sistema de subsidios al combustible, lo que ha generado inquietudes sobre posibles incrementos posteriores en el precio del diésel y su repercusión en el transporte y los precios de los productos.
Factores que agravan la crisis energética
El diario iraní "Alam-e Eghtesad" atribuye la crisis actual a la combinación de varios factores, entre ellos el aumento del consumo interno por encima de la capacidad productiva de las refinerías, y la reducción de la capacidad de importación de combustible debido a las sanciones y condiciones de seguridad.
Asimismo, señala que los daños sufridos por algunas infraestructuras energéticas durante la reciente guerra, el envejecimiento de varias refinerías y plantas eléctricas, la demora en los proyectos de modernización y el aumento en la demanda eléctrica durante el verano por las olas de calor, contribuyen a la crisis.
Consecuencias económicas y preocupaciones del sector privado
El periódico advierte que la persistencia del déficit de combustible y los cortes eléctricos incrementarán la presión sobre la economía iraní, al afectar la producción industrial, elevar los costos de transporte, disminuir la actividad comercial y aumentar la inflación, lo que erosiona el poder adquisitivo de la población.
Los pequeños empresarios temen que las interrupciones constantes provoquen pérdidas adicionales en los sectores comercial y de servicios, en un contexto en que la economía enfrenta múltiples desafíos por las sanciones y la situación de seguridad, situando la crisis energética como uno de los principales asuntos internos que deberá afrontar el gobierno en el futuro próximo.
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