Salud
Un estudio de Harvard vincula el consumo elevado de alimentos ultraprocesados con un aumento significativo en el riesgo de demencia y deterioro cognitivo.

Una investigación realizada por la Universidad de Harvard reveló que el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados, como embutidos, galletas y carnes procesadas, incrementa notablemente el riesgo de desarrollar demencia y pérdida de capacidades mentales.
Los científicos observaron que quienes ingieren más de dos kilogramos diarios de estos productos presentan un riesgo de demencia hasta un 58% mayor, mientras que la probabilidad de deterioro cognitivo se eleva en un 46% en comparación con quienes los consumen en menor cantidad.
La demencia no se limita a un olvido pasajero, sino que constituye una condición crónica que afecta la memoria, la personalidad y el comportamiento de millones de personas.
En las últimas décadas, muchas personas han adoptado una dieta occidental basada en alimentos ultraprocesados. Las empresas han modificado el sabor, color y vida útil de sus productos, diseñándolos con una combinación atractiva de sales, grasas y azúcares para hacerlos altamente palatables e incluso casi adictivos para los consumidores.
El estudio advierte que el peligro no solo afecta a quienes consumen grandes cantidades de estos alimentos; incluso niveles moderados de ingesta, alrededor de medio kilogramo o menos, tienen un impacto negativo en la salud cerebral.
La nutricionista Cindy Leong comentó: "Nadie puede sentirse seguro solo porque no obtiene todas sus calorías de estos alimentos. Esta investigación demuestra que posiblemente no exista un nivel seguro en absoluto".
Durante casi diez años, los investigadores monitorearon la salud de más de 5,300 adultos mayores que participaban en un estudio integral sobre salud y jubilación respaldado por los Institutos Nacionales de Salud. Los participantes respondieron preguntas detalladas sobre su alimentación y hábitos como el tabaquismo, consumo de alcohol y actividad física.
Al analizar los datos, se identificó que las carnes procesadas, como el tocino y las carnes frías, estaban asociadas con las tasas más altas de demencia y deterioro cognitivo.
No obstante, los autores aclaran que la investigación se basa en declaraciones de los propios participantes, por lo que no se puede afirmar que los alimentos ultraprocesados sean la causa directa de la demencia, sino que existe una fuerte correlación.
El motivo por el cual estos alimentos afectan al cerebro radica en que están vinculados a factores de riesgo conocidos para la demencia, tales como obesidad, alteraciones en la microbiota intestinal, enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión arterial y aumento del colesterol LDL.
Estos factores influyen negativamente en la salud cerebral, ya sea de forma directa o indirecta.
Estudios previos respaldan estos hallazgos, incluyendo una investigación australiana que mostró que consumir una sola comida diaria de alimentos ultraprocesados puede aumentar el riesgo de demencia. Asimismo, un estudio estadounidense encontró que ingerir una porción diaria de carnes ultraprocesadas incrementa los problemas cognitivos en un 17%, mientras que el consumo de refrescos azucarados los eleva en un 6%.
Por otro lado, el mismo estudio de Harvard indicó que quienes prefieren alimentos naturales y poco procesados, como frutas y verduras, tienen un riesgo de demencia un 41% menor.



