Salud
La doctora Olga Tarasova explica que el consumo de café no está vinculado a la aparición del llamado "vientre por café" ni a un aumento crónico del cortisol.

La doctora Olga Tarasova, profesora asociada del departamento de pediatría en el Instituto de Salud Materno-Infantil de la Universidad Pirogov, afirmó que el consumo de café no se relaciona con la aparición del denominado "vientre por café".
Según Tarasova, la cafeína bloquea los receptores de adenosina, un sistema que se activa cuando se siente cansancio. Esto provoca la activación del sistema nervioso simpático y estimula a las glándulas suprarrenales para que incrementen la producción de cortisol. Sin embargo, la relación entre el café y el cortisol es más compleja de lo que se suele pensar.
La especialista aclaró que la respuesta al café depende de la frecuencia de consumo, ya que el cuerpo de quienes lo ingieren diariamente se adapta al efecto de la cafeína, debilitando la respuesta hormonal. También destacó que los factores genéticos influyen, dado que algunas personas metabolizan la cafeína rápidamente y otras más lentamente. Además, el efecto de tomar una taza de café por la mañana tras un sueño adecuado difiere del que se produce en casos de privación crónica de sueño.
Para la mayoría de las personas sanas, el consumo moderado de café no provoca un aumento crónico en los niveles de cortisol, señaló la doctora.
Tarasova indicó que el café estimula la secreción de ácido gástrico y aumenta la motilidad intestinal, respuestas fisiológicas normales. Afirmó que consumir café con moderación no daña significativamente la mucosa gástrica ni causa inflamación en personas saludables, y que no existen evidencias científicas que demuestren una relación directa entre el café y las úlceras estomacales.
No obstante, advirtió que el café puede agravar la acidez estomacal, la sensación de pesadez y la distensión abdominal en personas con reflujo gastroesofágico, dispepsia funcional o síndrome del intestino irritable.
En cuanto al aumento de la grasa abdominal, la doctora explicó que un nivel crónico elevado de cortisol puede favorecer la acumulación de grasa visceral, que rodea los órganos internos en la zona abdominal, debido a que estas grasas tienen una mayor cantidad de receptores sensibles a esta hormona. Sin embargo, enfatizó que el factor clave es la persistencia del aumento de cortisol, no un incremento temporal tras beber una taza de café, sino la exposición constante al estrés, la falta de sueño y una mala alimentación.
En la mayoría de los casos, el aumento de la circunferencia abdominal no está relacionado con el consumo de café sino con el estilo de vida, afirmó Tarasova.
La doctora añadió que quienes consumen entre 5 y 6 tazas de café al día, lo utilizan como sustituto de las comidas o padecen estrés crónico, falta de sueño y baja actividad física, deberían revisar sus hábitos. En cambio, la mayoría de los adultos sanos que toman de 1 a 3 tazas diarias no deben preocuparse por el llamado "vientre por café".
Finalmente, recomendó no usar el café como reemplazo del desayuno y prestar atención a los ingredientes añadidos, como jarabes azucarados y crema, que suelen ser la causa real del aumento calórico. También aconsejó evitar el consumo de café a última hora de la tarde y observar la respuesta del organismo; si aparecen síntomas como acidez estomacal o ansiedad, es necesario ajustar las rutinas diarias.
Copa Mundial 2026
Salud
Fútbol
IA