Cultura y sociedad
El gaslighting manipula tu percepción; estas nueve frases te ayudarán a afirmar tu verdad y proteger tu bienestar mental.

El gaslighting es una forma de manipulación que hace que dudes de tu propia realidad. Cuando alguien recurre a esta táctica, es fundamental mantener la firmeza en tu verdad y rechazar las narrativas falsas que intentan imponerte.
Ariane Resnick, escritora en salud mental y nutricionista certificada, destaca la importancia de la accesibilidad e inclusión en el bienestar. Ella explica que el gaslighting consiste en que una persona suministra información falsa de manera reiterada o insiste en que tu percepción es incorrecta hasta que no sabes qué es real.
Esta práctica afecta profundamente a las víctimas. Según Patrice Le Goy, PhD, MBA y terapeuta familiar, el gaslighting genera dudas sobre uno mismo y los propios instintos. Cuando alguien socava sistemáticamente nuestra percepción, puede provocar confusión y pérdida de confianza.
Confiar en nuestros instintos es una fuente de seguridad, por lo que cuando alguien intenta arrebatarnos eso, la experiencia puede ir desde la incomodidad hasta el miedo intenso.
Al responder a quien te hace gaslighting, es esencial que hables desde la fortaleza y la convicción. Conoces tu realidad y no permitirás que te convenzan de lo contrario. Si necesitas canalizar la ira que sientes para mantener tus límites y comunicarte con firmeza, está permitido hacerlo siempre que no pierdas la racionalidad.
Responder a esta manipulación es una forma de recuperar tu respeto propio y confianza, rechazando la falsedad que te quieren imponer.
Algunas frases útiles para enfrentar el gaslighting son:
Es importante que tu comunicación sea asertiva. Mantener tus límites puede ser difícil, pero es fundamental. Le Goy recomienda ser claro en que no tienes la obligación de cuidar a quien no te cuida.
Antes de entablar una conversación con alguien que te manipula, define tus límites para saber qué tolerarás y qué no. Durante el diálogo, reafirma tu realidad tanto para ti mismo como para la otra persona.
El gaslighting es considerado una forma de abuso que puede afectar la salud mental y el bienestar. Puede ser ejercido y sufrido por personas de todas las edades. Le Goy señala que esta manipulación puede aumentar la ansiedad y la depresión, y estudios científicos indican que incluso puede desencadenar psicosis.
La buena noticia es que no tienes que aceptar el gaslighting. Aunque puede tomar tiempo identificarlo, una vez consciente puedes distanciarte de quien lo ejerce tras defender tu posición.
Si mantienes una relación de amistad, familiar o de pareja con alguien que te hace gaslighting, tu bienestar se verá afectado y deberás tomar medidas para proteger tu salud y sentido de identidad.
Durante este proceso, es común que te hayas alejado de personas cercanas, lo cual no es tu culpa. Le Goy advierte que quienes manipulan suelen intentar aislar a sus víctimas para evitar rendir cuentas.
Además de practicar técnicas de relajación y autocuidado, es fundamental buscar el apoyo de personas que te brinden respaldo genuino. Estar rodeado de gente honesta y afectuosa ayuda a reconocer el abuso y recordar cómo son las relaciones saludables.
Si el apoyo de tus seres queridos no es suficiente, la terapia puede ser de gran ayuda para superar esta situación.
También es necesario desprenderse de la idea de que necesitas un cierre para seguir adelante, ya que quien gaslighta rara vez asume la responsabilidad o pide disculpas. Le Goy aconseja aceptar que puede que nunca recibas un reconocimiento o disculpa por el daño causado.
El gaslighting implica que una persona manipula a otra para que dude de su realidad, constituyendo una forma de abuso que no debe tolerarse. Responder a esta conducta requiere afirmar tu comprensión de la verdad con firmeza y asertividad, incluso si eso implica alejarte sin obtener el cierre que buscas.
Para recuperarte, prioriza tu salud mental y bienestar, reafirma tu realidad y busca el apoyo de quienes te quieren. La terapia es una opción valiosa para atravesar este proceso. Nadie merece ser víctima de gaslighting, y con las herramientas adecuadas estarás más cerca de dejarlo atrás.



