Salud
Un estudio de la Universidad de Loma Linda vincula el consumo moderado de huevos con una reducción significativa del riesgo de Alzheimer.

Un análisis de largo plazo con datos de casi 40.000 personas mayores de 65 años sugiere que comer huevos con regularidad podría proteger el cerebro contra el Alzheimer. La investigación, realizada por la Universidad de Loma Linda en California y publicada en el *Journal of Nutrition*, encontró que quienes consumían al menos un huevo cinco veces por semana reducían su riesgo de desarrollar la enfermedad en un 27% en comparación con quienes nunca los comían.
Los participantes fueron seguidos durante un promedio de 15,3 años. En ese periodo, 2.858 personas recibieron un diagnóstico de Alzheimer. El equipo analizó los hábitos alimenticios y descubrió que incluso cantidades menores ofrecían protección: comer de uno a tres huevos al mes se asoció con una reducción del riesgo del 17%. Por el contrario, quienes no consumían ningún huevo tenían un 22% más de probabilidades de desarrollar la enfermedad frente a aquellos que comían aproximadamente un huevo por semana.
Los científicos apuntan a varios nutrientes clave. El huevo es rico en colina, un compuesto necesario para producir acetilcolina, un neurotransmisor esencial para la memoria y la comunicación entre neuronas. También contiene carotenoides como la luteína y la zeaxantina, que se acumulan en el tejido cerebral y parecen mejorar el rendimiento cognitivo, además de combatir el estrés oxidativo.
Otro componente destacado son los ácidos grasos omega-3, en particular el ácido docosahexaenoico (DHA), fundamental para la estructura y función de las células nerviosas. La yema, además, aporta fosfolípidos, moléculas grasas indispensables para el funcionamiento de los receptores neuronales, según detalla el sitio Science Daily.
El estudio también resalta el papel de la vitamina B12. Una sola yema proporciona cerca de una cuarta parte de la ingesta diaria recomendada de esta vitamina. Su deficiencia puede elevar los niveles de homocisteína, un factor de riesgo reconocido para el Alzheimer.
“El huevo no es un tratamiento milagroso; lo más importante es mantener una dieta equilibrada en general”, subrayan los investigadores.